Frase Animal De La Semana
"Sabias que el 70% de los PERROS y Gatos del MUNDO son CALLEJEROS..?Con tanta poblacion callejera, todavia piensas en comprar uno de raza..?No presumas tener uno de raza, PRESUME HABER ADOPTADO AL QUE TE NECESITABA!!!!!!"
jueves, 31 de diciembre de 2009
2da Reunion de HOGARES PARA MASCOTAS
El Sabado 2 de Enero de 2010 será la 2da reunion del Grupo HOGARES PARA MASCOTAS en el Automovil Club Argentino de Crisostomo y Jujuy a las 18 HS. Se ruega PUNTUALIDAD. Los temas a tratar serán las proximas campañas: VACUNACION CONTRA LA SARNA Y ADOPCION DE ANIMALES ADULTOS. También definiremos los diseños de los afiches de promocion del grupo. Los interesados en participar confirmen asistencia a hogaresparamascotas@hotmail.com para poder organizarnos mejor.
Cachorra Tristona

Necesitamos urgente un HOGAR DE TRANSITO para esta cachorra q esta en la calle, en la puerta de un negocio en mendoza y laprida. Se la ve golpeada y esta asustada. Pero sería mucho mejor si alguien quisiera adoptarla. Por favor ayudennos Mascoteros!!!
para comunicarse con nosotros escribannos a hogaresparamascotas@hotmail.com
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Animales Abandonados,
Hogares de Tránsito
¿Dónde están los Dueños de este Hermoso Braco?
Encontramos un perrito en avenida Sarmiento y Monteagudo. Tiene un problema en la pierna. En la veterinaria nos dijeron que es una quebradura que soldó mal y su piernita quedó inmovilizada. También tiene un tumor en el brazo, pero es benigno. El veterinario dice que es un braco. Es un perro hermoso, grande, tiene 5 años aproximadamente y un comportamiento impecable, al parecer tiene dueño. En este momento está pensionado en una veterinaria. Por favor, comuniquen a toda la gente que puedan, porque si se perdió, su familia debe estar desesperada.
Ademas necesitamos de la colaboración economica de Uds. Mascoteros para pagar la pension. El veterinario nos cobra 30 pesos por día y este perrito estará ahí hasta el Lunes. Luego de eso no sabemos qué hacer con el por eso tambien REQUERIMOS CON URGNCIA UN HOGAR DE TRANSITO.
Comuníquense con nosotros a hogaresparamascotas@hotmail.com
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martes, 29 de diciembre de 2009
Perrita Callejera apodada como héroe por los ciudadanos de Chongqing
Una historia conmovedora que narra la valiente hazaña de una perra llamada Hua Hua, durante las inundaciones del pasado mes de julio (2007), en China. La crecida del río Yangtzé dejó aislada una pequeña región, convertida en islote, en el que habían quedado atrapados sus cuatro cachorros recién nacidos.
La isla del tesoro
Hua Hua vivía sola en la calle, en el parque Binjiang, situado al suroeste de la ciudad de Chongqing. Los cachorros nacieron en una región conocida como Shanhuba (que significa Coral Dam) a la que se podía acceder a pie desde el parque, antes de quedar totalmente aislada.
Rodeada de agua, Hua Hua se vio obligada a nadar más de 1 Km. hasta llegar a tierra firme para buscar alimento, pero cada tarde, regresaba nadando a Coral Dam (otro kilómetro) para alimentar a sus cachorros y hacerles compañía durante toda la noche.
El viaje se repetía 2 veces al día, todos los días sin excepción. El siguiente mapa muestra el recorrido que hacía Hua Hua:
Huang Pinghui, deportista y aficionado a la natación, descubrió el secreto de Hua Hua, durante sus matutinos ejercicios de cada día. Mientras Huang cruzaba a nado el río Yangtzé, decidió hacer un descanso en Coral Dam. El islote, se había convertido en tierra de descanso para muchos nadadores como Huang. En esta tierra de nadie rodeada de agua, Huang, sorprendido, encontró en un cobertizo a cuatro cachorros recién nacidos, de unos 10 días de edad. En los alrededores tan sólo habían ladrillos y árboles.
Al día siguiente, por la tarde, Huang regresó nuevamente a la isla con unos amigos y estaba a punto de descubrir el misterio: ¡Una perra adulta llegaba nadando por el río! Enseguida comprendió que los cachorros nacieron allí y habían quedado atrapados por el agua. Huang se sintió conmovido por la valentía de la perrita. Escribió la historia y pidió a un amigo que la publicara en un foro de mascotas en internet. La emotiva historia no dejó indiferentes a los lectores, quienes la bautizaron como "Hua Hua" (que significa Flor). Los residentes afirman que anteriormente vivía en un buque de carga, hasta que su dueño la vendió. Abandonada, se convirtió en un perro callejero.
Muchos internautas se ofrecieron voluntarios para ayudar a los perros. Algunas personas incluso querían ir a la isla para cuidar de Hua Hua y los cachorros. Inicialmente, Huang se negó, temiendo que demasiadas personas pudieran perturbar a la familia de perros. Sin embargo, desde que se conoció la historia, muchos residentes locales de buen corazón llevan comida a la isla para alimentar a Hua Hua.
La tarde del 31 de julio/2007, Huang acudió a la isla junto a unos reporteros, pero no podían localizar a los cachorros que ya no estaban en el cobertizo. Alarmado, gritó: "¡Se habrán ahogado por el aumento del caudal!" Registraron todo el islote y finalmente encontraron a los pequeños sanos y salvos junto a su madre, entre un montón de ladrillos, a mayor altitud. Intuyendo una inminente marea creciente, la inteligente Hua Hua tenía la sensación de peligro y había trasladado a sus cachorros a otro lugar más seguro.
Huang afirmó que en cuanto los cachorros sean más grandes, les ayudaría a encontrar un hogar mucho más seguro y confortable...
Fuente: www.olgui.com
original (inglés) www.english.cri.cn
viernes, 25 de diciembre de 2009
El Peor Amigo del Perro
Los animales y la naturaleza son poca cosa para el hombre cuando el hombre es poca cosa.
Querer y respetar la vida es un privilegio de personas educadas, porque labrar el amor requiere esfuerzo e inteligencia. Los amantes de los perros, los que estamos persuadidos de que los animales tienen derechos, nos debatimos en un mar de aguas encrespadas por vencer la indiferencia y la crueldad, patrones sempiternos del trato que el hombre les provee.
Promovemos la esterilización como el único medio incruento y aséptico de control de la población canina en las ciudades porque sabemos que casi todos los perros que nacen en el mundo vienen a padecer un insondable sufrimiento. Al mismo tiempo reprobamos la industria de las tiendas de mascotas que venden animales, porque crean relaciones no amorosas que se dan cuando la compra del animal es por un divertimento pasajero. El niño, por ejemplo, que compra un perrito como se compra un juguete de plástico y que después, cuando el animal crece o la familia sale de vacaciones, lo deja abandonado porque ya no lo divierte o porque no puede cuidarlo. El que hace un comercio de vender animales, si vende diez perros reproduce diez perros, si vende cien perros reproduce cien perros. Los perros que pueden adoptarse en los albergues tienen una sola diferencia con los perros de las tiendas de mascotas y es que están sucios. Se bañan y ya está. Son tan maravillosos amigos y tan cariñosos como el que trae un estúpido certificado que pretende avalar su abolengo.
La grandeza de un hombre –la de usted o la mía, si acaso podemos aspirar a alguna- está en ser bondadoso pudiendo ser malo, porque ser bueno cuando se está acorralado o no se tiene posibilidad de escoger, no tiene mérito. Ser piadoso con los seres física o intelectualmente inferiores es un imperativo moral para el superior, si no, no es superior. Es, al contrario, un esperpento de arrogancia que pone a su especie, porque sí, por encima de las demás que habitan el planeta.
Es ilógico e inmoral, es vergonzoso para nuestra especie que siendo el perro el mejor amigo del hombre, sea el hombre el peor amigo del perro. La mayoría de los hombres torturan por crueldad, por indiferencia, por ignorancia, por estupidez o por sádico placer a casi todos los perros del mundo. Ninguna de estas actitudes son adornos para quienes las ejercen. Suelen decir “al fin y al cabo es sólo un animal”, expresión irreflexiva y rastrera con la que descartan sin ver las cualidades del “sólo un animal”, y les niegan derechos. En estos tiempos difíciles para la bondad y para el optimismo, tiempos de corazones avariciosos y espíritus devastados, suelen decirme que es pueril hablar de perros que sufren. “¿Por qué te preocupa el bienestar de los perros si hay tantos niños hambrientos?” Es algo que escucho y escuchamos todos los defensores de animales, cada día. Se pretende que son dos problemas diferentes, uno los niños, otro los perros. Yo creo que es un solo problema que se reduce a la crisis del hombre y de los tiempos que vivimos. El planeta da alimento para el niño y para el perro, pero no lo lleva a sus bocas. Son sus padres y sus amos, sus gobernantes y sus pastores, sus líderes y sus ilusionistas los que hacen mal reparto de los bienes y de la justicia. No sólo los perros y los niños necesitan ayuda y amor. Hay ancianos, seres hambrientos, individuos enfermos, hombres tristes, solitarios, encarcelados o adictos a las drogas que mendigan su cuota de solidaridad. Y no es quitarle alimento a los perros para darle a otros desamparados la solución milagrosa para todos los males. Nada se va a solucionar en el mundo del egoísmo y la perversidad mientras la conciencia de la humanidad no camine hacia otros rumbos. Nunca vi a un perro deambulando por las calles buscando a quién morder, nunca vi a un león trasladándose desde la selva a quitarle la vida a un ser humano de la ciudad, o a un toro buscando la plaza y a un sujeto vestido “de luces ” para embestirlo. Es el hombre el que apalea al perro, lo amarra con cadenas, lo aísla y le niega el agua, y después le dice “perro asesino” cuando el animal reacciona defendiéndose.
La insobornable fidelidad del perro, que no conoce el más fiel de los hombres, paga demasiado caro el mendrugo de amor que a veces recibe. Los perros aúllan su pena eterna, mientras los hombres torpes hacen eterna la pena de vivir en la oscuridad. Pareciera que se levantan cada mañana a buscar bienes, bienestar, recursos, pero todo lo estropean. Han cambiado el amor por el dinero y el buen nombre por el éxito. No respetan al río, al árbol, al perro, al vecino, al amigo y alguna que otra vez dicen que no comprenden por qué no hay justicia, por qué no hay paz. Desdichados perros. Desdichada humanidad.
LAMAZÓN, EDUARDO
Querer y respetar la vida es un privilegio de personas educadas, porque labrar el amor requiere esfuerzo e inteligencia. Los amantes de los perros, los que estamos persuadidos de que los animales tienen derechos, nos debatimos en un mar de aguas encrespadas por vencer la indiferencia y la crueldad, patrones sempiternos del trato que el hombre les provee.
Promovemos la esterilización como el único medio incruento y aséptico de control de la población canina en las ciudades porque sabemos que casi todos los perros que nacen en el mundo vienen a padecer un insondable sufrimiento. Al mismo tiempo reprobamos la industria de las tiendas de mascotas que venden animales, porque crean relaciones no amorosas que se dan cuando la compra del animal es por un divertimento pasajero. El niño, por ejemplo, que compra un perrito como se compra un juguete de plástico y que después, cuando el animal crece o la familia sale de vacaciones, lo deja abandonado porque ya no lo divierte o porque no puede cuidarlo. El que hace un comercio de vender animales, si vende diez perros reproduce diez perros, si vende cien perros reproduce cien perros. Los perros que pueden adoptarse en los albergues tienen una sola diferencia con los perros de las tiendas de mascotas y es que están sucios. Se bañan y ya está. Son tan maravillosos amigos y tan cariñosos como el que trae un estúpido certificado que pretende avalar su abolengo.
La grandeza de un hombre –la de usted o la mía, si acaso podemos aspirar a alguna- está en ser bondadoso pudiendo ser malo, porque ser bueno cuando se está acorralado o no se tiene posibilidad de escoger, no tiene mérito. Ser piadoso con los seres física o intelectualmente inferiores es un imperativo moral para el superior, si no, no es superior. Es, al contrario, un esperpento de arrogancia que pone a su especie, porque sí, por encima de las demás que habitan el planeta.
Es ilógico e inmoral, es vergonzoso para nuestra especie que siendo el perro el mejor amigo del hombre, sea el hombre el peor amigo del perro. La mayoría de los hombres torturan por crueldad, por indiferencia, por ignorancia, por estupidez o por sádico placer a casi todos los perros del mundo. Ninguna de estas actitudes son adornos para quienes las ejercen. Suelen decir “al fin y al cabo es sólo un animal”, expresión irreflexiva y rastrera con la que descartan sin ver las cualidades del “sólo un animal”, y les niegan derechos. En estos tiempos difíciles para la bondad y para el optimismo, tiempos de corazones avariciosos y espíritus devastados, suelen decirme que es pueril hablar de perros que sufren. “¿Por qué te preocupa el bienestar de los perros si hay tantos niños hambrientos?” Es algo que escucho y escuchamos todos los defensores de animales, cada día. Se pretende que son dos problemas diferentes, uno los niños, otro los perros. Yo creo que es un solo problema que se reduce a la crisis del hombre y de los tiempos que vivimos. El planeta da alimento para el niño y para el perro, pero no lo lleva a sus bocas. Son sus padres y sus amos, sus gobernantes y sus pastores, sus líderes y sus ilusionistas los que hacen mal reparto de los bienes y de la justicia. No sólo los perros y los niños necesitan ayuda y amor. Hay ancianos, seres hambrientos, individuos enfermos, hombres tristes, solitarios, encarcelados o adictos a las drogas que mendigan su cuota de solidaridad. Y no es quitarle alimento a los perros para darle a otros desamparados la solución milagrosa para todos los males. Nada se va a solucionar en el mundo del egoísmo y la perversidad mientras la conciencia de la humanidad no camine hacia otros rumbos. Nunca vi a un perro deambulando por las calles buscando a quién morder, nunca vi a un león trasladándose desde la selva a quitarle la vida a un ser humano de la ciudad, o a un toro buscando la plaza y a un sujeto vestido “de luces ” para embestirlo. Es el hombre el que apalea al perro, lo amarra con cadenas, lo aísla y le niega el agua, y después le dice “perro asesino” cuando el animal reacciona defendiéndose.
La insobornable fidelidad del perro, que no conoce el más fiel de los hombres, paga demasiado caro el mendrugo de amor que a veces recibe. Los perros aúllan su pena eterna, mientras los hombres torpes hacen eterna la pena de vivir en la oscuridad. Pareciera que se levantan cada mañana a buscar bienes, bienestar, recursos, pero todo lo estropean. Han cambiado el amor por el dinero y el buen nombre por el éxito. No respetan al río, al árbol, al perro, al vecino, al amigo y alguna que otra vez dicen que no comprenden por qué no hay justicia, por qué no hay paz. Desdichados perros. Desdichada humanidad.
LAMAZÓN, EDUARDO
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